| La
feroz interna del justicialismo fue demasiado para Carlos Reutemann. No obstante, una
reunión que mantuvo el gobernador, previo a su arribo a la Casa Rosada, habría sido otra
de las claves de su decisión, anunciada en las propias narices del presidente Eduardo
Duhalde. Reutemann ya le había hecho saber a
sus colaboradores inmediatos que había varios temas que el gobierno de Duhalde debía
resolver y no lo hacía. El corralito y el tema de la deuda externa eran dos de las
preocupaciones del gobernador.
Incluso en sus últimas declaraciones había apelado a la
frase: "En el país hacen falta gestos patrióticos". Traducido, Reutemann
reclamaba que todos los sectores, políticos, económicos y sociales, depongan actitudes y
muestren algún tipo de desprendimiento.
Un diputado que se reunió el lunes 8 relató que Reutemann
mostró preocupación por los pagos de los intereses de la deuda externa, y el pedido de
le habían tres hombre del poder económico concentrado, que ya se beneficiaron con la
pesificación de las deudas, para que en caso de ser presidente- implemente un
seguro de cambio, lease que se les estatice sus deudas privadas en dólares con bancos del
exterior.
Uno de estos empresario conduce el pull periodístico más
grande de la Argentina, en cuyas editoriales se venía presionando muy fuerte a Reutemann
para que acepte la candidatura presidencial.
Ese lunes el Lole le dijo a su interlocutor: "Si es hoy,
digo que no, pero voy a hacer algunas consultas antes de decidir".
Vale recordar que meses atrás, tanto el embajador de Estados
Unidos, James Walsh, y el
representante del Fondo Monetario Internacional Anoop Singh
pidieron reunirse con Reutemann para conocer de propia boca del gobernador su visión de
la crítica situación que atravesaba el país.
Esa mañana del lunes pasado Reutemann ya había decidido sus
próximos pasos. Resolvió que no iría a Tucumán el martes 9 de Julio y que viajaría a
Buenos Aires para volver a recorrer los pasillos cargados con retratos de George W. Bush y
Colin Powell de la embajada del barrio de Palermo.
Si todos lo sindicaban como el "candidato del
establishment", Reutemann quiso saber cuál sería la actitud de Estados Unidos
respecto de los pagos de la deuda externa reprogramados para el año próximo, entre otras
cuestiones.
Duhalde aspira a patear el pago de casi 20 mil millones de
dólares de intereses de la deuda para el 2003. Esto significa que el país deberá hacer
frente, al cambio de hoy, de dos presupuestos nacionales completos: casi 80 mil millones
de pesos.
Lo cierto es que desde el país del Norte le hicieron saber a
Reutemann que no habrá nuevas prórrogas y que la Argentina debía pagar caro el default.
Bien vale recordar que durante la última década el país fue un alumno ejemplar y
siguió a pie juntillas las recetas del FMI.
Con ese panorama, y el convencimiento de que al próximo
presidente se lo va a llevar también la crisis, Reutemann tenía decidido el portazo que
terminó de consumarse en la Rosada.
La pregunta que ahora queda flotando es si el "no"
de EEUU abarca a todos los candidatos que se presenten en las elecciones o si nuevamente
el hombre del establishment viene con tonada riojana.
La conocida posición de Carlos Menem de dolarizar la
economía e ingresar al Alca, sumado al viaje que realizó por EEUU hace casi un mes, deja
la duda sobre si el pulgar cayó para Reutemann porque prefirieron jugar con alguien que
le es más funcional y que lo demostró con creces.
No obstante, hay varios dirigentes del peronismo santafesino
que ya comenzaron a pensar en cómo recomponer la negativa del Lole y revertirla hasta
transformarla en una precandidatura presidencial. "Vamos a poner al tren nuevamente
sobre las vías", dijo una fuente. Nadie sabe si lo lograrán.
Carlos Colombo - columnista de Politica de Diario La Capital |