INUNDACIONES
Comienzan las obras del Río Salado
Se realizó finalmente la jornada sobre el Plan Maestro, conjunto de obras públicas
que rectificará la cuenca del Río Salado y, según los especialistas, terminará de una
buena vez y para siempre con las inundaciones en el 50 % de la provincia de Buenos Aires.
Estuvo presente el gobernador de la provincia, Ingeniero Agrónomo Felipe Solá. El acto,
que incluyó la firma del convenio definitivo que dará puntapié inicial a las obras, se
realizó en el Hotel Intercontinental de Buenos Aires.
Además de Solá, hubo una larga lista de oradores, que disertaron brevemente. El primero
en hacerlo fue el ministro de Infraestructura, Vivienda y Servicios públicos bonaerense,
Raúl Rivara. El funcionario presentó la nueva maquinaria comprada a Finlandia por un
millón de euros para reparar el canal principal de la cuenca, llamado Mercante -
Jauretche. Habló de la reducción de costos drásticos y que la Provincia de Buenos Aires
se hará cargo de terminar las obras en caso de cualquier eventualidad adversa.
El segundo fue Hugo Amicarelli, subsecretario de recursos hídricos de la Nación,
dependiente del ministerio que conduce De Vido. Amicarelli declaró que las obras totales
durarían entre dos y tres años, dependiendo del ritmo de financiamiento. Este depende
directamente de la Tasa de Fondo Hídrico, un impuesto al combustible súper y al GNC. Por
la alta rentabilidad de las tierras bajo agua, exclamó "esta obra se paga
sola".
Mariano Paz, presidente del Fondo Fiduciario provincial dijo que el presupuesto total del
fondo es de 145 millones de pesos, y que "cuánto más rápido sea el resultado,
antes se podrá liberar la riqueza de la tierra". Arnaldo Bocco, presidente del Banco
de Inversión y Comercio Exterior (BICE), la herramienta financiera más importante del
proyecto, se mostró ajeno a la posición monolítica de los bancos en Argentina.
"Las políticas públicas deben acompañar el crecimiento y financiar los proyectos
productivos" y "el financiamiento debe estar al servicio del aparato productivo
y no a la inversa" fueron las frases que los banqueros presentes no aplaudieron.
Rafael Magnanini, ministro de Asuntos Agrarios y Producción declamó que "la
situación de emergencia de más de un millón de hectáreas genera pérdidas en valor
bruto de la producción por un valor de 600 millones anuales" y "afecta el
trabajo de más de 40 mil familias".
Mario Ratieri de Coninagro aceptó que "la planificación merece
reconocimiento", pero luego de enumerar los males que se sufren en el campo exclamó
"este es el despertar de muchos pueblos olvidados durante la triste década del
90".
La Federación Agraria iba a enviar a su presidente, Eduardo Bussi, pero no fue posible.
En su reemplazo, disertó Eduardo Coas, el secretario gremial de la entidad. "Espero
que la decisión se mantenga", "que la próxima reunión sea en una
inauguración de una obra" y que "los productores no queremos más
endeudamiento" fueron sus palabras más duras.
Mario Llambías, titular de Carbap, una federación que aglutina a cien sociedades rurales
de la provincia de Buenos Aires y otras 14 de La Pampa. "Reclamamos soluciones
integrales, algo elemental y de sentido común", "en vez de priorizar problemas
personales". "Queremos ver hechos concretos". Llambías estimó el valor de
las pérdidas en más de 800 millones de pesos anuales.
Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina, fue el noveno de la lista.
Habló de la gran satisfacción de las obras y aprovechó para criticar el revalúo
inmobiliario ("se hará insostenible y de imposible cumplimiento") y exigió un
control social al cobro directo de impuestos rurales por parte de los municipios,
"para que no se desvíen hacia otros fines".
Inmediatamente se firmó el acuerdo entre el gobernador Solá, el titular del BICE y el
del Fondo Fiduciario bonaerense. A modo de culminación, Solá fue el último en orar.
"Hemos caído en discusiones abstractas pero las inundaciones son concretas",
pero "este es el comienzo de la concreción de las obras del Plan Maestro" y
"va a ser imposible frenar la dinámica de la obra" porque "nos
trasciende".
La presencia de Arata
El Intendente Rodolfo Arata junto a sus pares de la
provincia, asistió acto de firma del convenio hídrico de la Cuenca del Salado y expresó
la convicción de "ser solidarios con la provincia de Santa Fe porque vemos que la
situación se está complicando, pero no queremos ser una nueva Picasa. Pienso que esto se
tiene que interpretar y luchar para que el reservorio de Mar Chiquita no nos perjudique
por el levantamiento de la napas. Por eso llevamos esta inquietud y esperamos respuestas
en lo inmediato". |